Ayer decidimos ir a Caleta Tortel. Hubiésemos llegado, de no ser por 1) el pinchazo en una de las ruedas traseras, 2) la falta de combustible, y 3) algo que le pasó al motor del auto. Algo, porque no sabíamos qué era. El auto quedó a 17 km. de Puerto Bertrand, el pueblito donde estamos, en un mirador donde paramos a sacar fotos y en donde, de repente, empezó a salir humo del capó. Así sin más me fui a Cochrane, en el primer bus que pasó (al que me subí tan rápido, que me olvidé de llevar plata y mi celular),  a tratar de conseguir un mecánico. Pero no había ni mecánico ni camión para llevar el auto a algún lado. La única solución era volver al lodge donde estábamos parando para, por lo menos, terminar bien el día: comiendo rico, durmiendo bien, mirando y escuchando el río.
Carretera Austral (601)
En la confluencia de los ríos Baker y Neff, cerquita a Puerto Bertrand.
Carretera Austral (573)
Mini postales del camino.
Carretera Austral (545)
Por las calles de Cochrane
Carretera Austral (620)
Noches despejadas

Estando en Cochrane, sin solución para el auto, necesitaba volver a buscar a mi papá. Hice dedo una hora y media, hasta que una camioneta me levantó. Por suerte mi papá no estaba preocupado. Por suerte nos pudieron alcanzar hasta el Lodge. Por suerte comimos rico y dormimos bien. Por suerte al día siguiente un mecánico de la zona pudo ayudarnos. Y terminamos de recorrer el lugar, conocer la confluencia de los ríos Baker y Neff, andar por algunos senderos. Aunque nunca llegamos a Caleta Tortel.

Y eso, y todo lo que pasó y lo que no pasó, es la razón para, alguna vez, volver.

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Acá podés ver el resto de los post de este viaje:

Diario Austral (VIII): Desgracia con suerte
Autora

Me gusta ver este blog como un espacio en el que compartir mis viajes para animarte a que vos también te lo hagas. Vas a encontrar historias, fotos, info útil y consejos para te animes y des el primer paso.

2 Comentarios

  1. hermoso relato!!! parece ayer y ya pasaron vaaaarrios meses. realmente dan ganas de conocer esas bellezas naturales. ojala un dia pueda!!!

  2. Pingback: DIARIO AUSTRAL (V): ENTRE VENTISQUEROS | Mi vida en una mochila

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